Enebro:
Protector y vigorizante. Favorece los poderes psíquicos. Alivia
dolores musculares y reumáticos. Reactiva la circulación sanguínea.
Eucalipto: Planta utilizada por siglos, que refresca, descongestiona
y ayuda a respirar libremente. Limpia y purifica el ambiente de
malas energías.
Jazmín: Se utiliza para armonizar el chakra cardíaco (del
amor). Eficaz antidepresivo y afrodisíaco. Favorece la curación
de desórdenes psicosomáticos.
Lavanda: Calmante con efecto antiestrés. Ideal para personas
que sufran de dolores de cabeza. Relajante del sistema nervioso.
Limpia el aura de energías negativas.
Melisa: Alivia tensiones. Bueno como antiestrés.
Favorece un buen descanso. Ideal para personas con hiperactividad.
Hierba utilizada por siglos para tratar los estados ansiosos y,
en especial, para "revivir" el espíritu decaído.
Tonificante amoroso.
Pino: Aumenta la fortuna en diversos ámbitos: amor, dinero
y juegos de azar. Refresca, tonifica y mejora el vigor y la fertilidad.
Romero: Limpia y fortalece las energías. Protege de malas
vibraciones. Ideal para ser usado como descarga. Calma ansiedades
y estimula un sueño reparador.
Rosa: Ideal para pieles secas o envejecidas. Su aroma inspira
paz y tranquilidad. Excelente como reconfortante espiritual.
Ruda: Planta usada desde tiempos remotos en nuestro país
y en distintas partes del mundo. Especial para descargar ambientes
de malas vibraciones y de negatividades. Se le atribuyen poderes
mágicos muy poderosos.
Ylang Ylang: Exótica planta oriental, ideal para el cuidado
de la piel. Relaja y calma la ira y los estados emocionales negativos.
Es un potente afrodisíaco.